La hora feliz. Un concepto diseñado para incentivar el consumo en restaurantes y bares en horas (o días) de poca afluencia de clientes.
Una promoción que usualmente representa un 2×1 en ciertos productos. Sencillo y efectivo.
El concepto es por lo general aplicado únicamente al giro alimenticio, pero una promoción como esta puede paralelizarse a muchos otros negocios. No hay por qué conformarnos con horarios muertos o días flojos.
Debes tener cuidado, pues es posible que el aplicar descuentos o promociones en horas o días específicos desequilibre tu negocio y reduzca tus ventas en horarios normales. Es por eso que como condición, tu producto o servicio debe ser uno que satisfaga una necesidad urgente y que quien lo necesite deba adquirirlo pronto sin importar la hora.
El primer paso, es calcular el porcentaje de descuento a aplicar y asegurarte de que el precio con el descuento represente un ingreso superior al costo de éste más una utilidad aunque pequeña.
El segundo paso es estudiar el periodo de tiempo en que se aplicará el descuento buscando un momento de bajas ventas, por ejemplo muy temprano en la mañana, o muy tarde por la noche. O quizá un día de la semana que históricamente es bajo en ventas.
El tercer paso es promover fuertemente la promoción con los clientes actuales y con prospectos nuevos.
Conocí alguna vez un restaurante bar que ofrecía todos los días lunes y domingo, un descuento general del 50%. Evidentemente los días de menor venta.
Platicando con el gerente, le comenté que yo suponía que en los dos días (lunes y domingo) generaban ingresos equivalentes a un día fuerte como el viernes o sábado. Me sorprendió su respuesta pues resultó que cada lunes y cada domingo recibían ingresos superiores a los dias de fin de semana a pesar del descuento.
Si podemos paralelizar este tipo de promociones a nuestros negocios, sean del giro que sean, segúramente los cambiará para siempre.
Emprende hoy
Franco Salzillo