No es cosa rara dentro de una organización que alguno de sus miembros se moleste contigo de vez en cuando.
Es importante considerar que cuando hay un conflicto abierto en tu empresa es porque ya llevaba tiempo interiorizado u oculto. Un conflicto abierto como gritos o discusiones violentas es la punta de un iceberg que porfin emerge.
Como líder, es una de tus funciones tratar de detectar las inconformidades de tus colaboradores a tiempo. No es tan difícil si día a día haces un esfuerzo para conocer a las personas con quien trabajas y aprendes a observar.
El enojo de un empleado es uno de las actitudes más contagiosas dentro de una organización pues la persona molesta automáticamente tratará de apoyarse de sus compañeros por lo que hay que atenderla con alta prioridad.
Al detectar a una persona molesta, lo mejor es enfrentarla lo más pronto posible, no perder la razón y ofrecer todo tu poder para solucionar el problema de la persona.
Por lo general, cualquier conflicto inicia por una percepción y dentro de una empresa la mayoría de los casos inicia porque un empleado percibe una decisión tuya como injusta.
Lo que debes hacer primero es escuchar y asegurarte de que entiendes el punto de vista de la otra persona. No interrumpas ni hagas gestos. Debes crear un canal de comunicación abierto.
Una vez que entiendes lo que siente la persona, ataca la raíz del problema y busca soluciones. Al final, revisa que se aclaró el problema. Resumiendo:
1. Atiende los sentimientos.
2. Atiende el conflicto real y busca soluciones.
3. Revisa que todo ha quedado claro.
También es importante aclarar que estos temas se deben manejar siempre en privado y que debes evitar cualquier fuga de información sobre el tema hacia cualquier otro miembro de la organización.
Lo más importante es que mantengas el control y evites tomar decisiones anticipadas. El que se enoja pierde.
Emprende
Franco Salzillo